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sábado, 25 de julio de 2009

La asimetría y la relatividad del tiempo

Como ya enunció Albert Einstein en su teoría de la relatividad, la medida del tiempo depende del observador. Esta ley apreciable en ámbito astronómico también se manifiesta a la hora de realizar trabajos y tareas.

Dependiendo del observador (quien encarga el trabajo y quien realiza el trabajo) el tiempo parece transcurrir de distinta forma.

[Camarero Camareroooo!. Foto de: L.Moreno]


Un ejemplo sobre este tema lo encontramos en un restaurante. El tiempo sin duda, pasa de distinta forma para el que espera ser atendido y el camarero que sirve las comidas. Para el primero, el tiempo pasa lentamente y siempre siente que el camarero tarda mucho en servir la comanda. Para el segundo sin embargo, el tiempo pasa frenéticamente y apenas tiene tiempo para hacer nada.

Para los que encargan los trabajos cualquier plazo, por tanto, es demasiado largo (el trabajo tendría que realizarse antes) y para el que lo ejecuta demasiado corto (se necesita más tiempo para realizar el trabajo).

¿Cómo hacer para solventar esta cuestión?. Se trataría de fundir los dos sistemas de referencia en uno y medir el tiempo de la misma forma, buscando un plazo de ejecución que sea razonable para las dos partes. Volviendo al ejemplo del restaurante, el camarero podría informar: - Su comida estará lista antes de 5 minutos, ¿Quiere que le sirva algo para picar mientras tanto?.

Este efecto también es aplicable al mundo de la empresa, en el que además, una misma persona experimenta un doble punto de vista, es decir, en algunas situaciones se comporta como solicitante y en otras como ejecutor.

Es preferible consensuar plazos a imponerlos y, sobre todo, hay que ser coherentes no solicitando plazos de ejecución inmediatos al actuar como solicitante si en nuestras interacciones como ejecutores lo hemos hecho relajadamente.

Pero en el ámbito empresarial, como en otros tantos, somos asimétricos en nuestras exigencias y valoraciones cuando nos juzgamos a nosotros mismos y a los demás.

Para acabar os dejo con una tira cómica que he elaborado desde stripgenerator.com

Y tu ¿Qué opinas sobre el tema?

Hasta otro día,

lunes, 29 de diciembre de 2008

Las películas de Vaqueros e Indios (nosotros siempre somos los buenos)

Me he decidido a crear un nuevo tag en mi blog, al que llamaré "personas". Es un tema sobre el que reflexiono desde hace tiempo y que me gustaría compartir con vosotros.

Para empezar hablaré sobre la frase " Los adultos tienden a confirmar lo que piensan ".

[I'm thinking of... . Foto de: gutter]

Nuestro cerebro, como ya comenté en post anteriores, es bastante selectivo en las cosas que guarda. Tiene que comprimir y sintetizar la realidad y no lo hace de forma homogénea sino que intenta protegernos, seleccionando los aspectos que nos favorecen y desechando los que van en nuestra contra.

De esta forma, nuestro cerebro, en muchas ocasiones, solamente guarda los hechos o acciones que pasan a nuestro alrededor y que confirman y refuerzan lo que pensamos, ignorando el resto.

El ejemplo lo podemos encontrar en una pareja de novios recientemente separada. Cada una de las partes dará una versión de los hechos totalmente distinta. En estas historias, y no se por qué, siempre tiene que haber un bueno y un malo. Pues bien, cada una de las partes se retratará como la "buena", incluso apoyándose en hechos, y también dará argumentos para catalogar a la otra parte como "mala" . Cuando los escuchas por separado tenderías a darle la razón a los dos. Pero cuando terminas de hablar con ambas partes te das cuenta de que algo no cuadra.

Lo mismo nos pasa a nosotros. Podríamos decir que si protagonizáramos una película de vaqueros e indios, nosotros siempre seríamos los buenos "los vaqueros", ya que nuestro cerebro, debido a ese instinto primitivo de supervivencia, tiende a protegernos y a quedarse con la parte de la historia que juega a nuestro favor.

Me he encontrado con personas que parece que tienen un filtro especial de la realidad en el que salen muy favorecidas. Por contra, y a modo de compensación, en su película hay muchos indios malos (casi todos) . ¿Acaso alguien con una pequeña dosis de autocrítica puede pensar que todo el mundo está equivocado excepto él?.

Este tipo de personas quedan perfectamente ilustradas en el chiste que dice " Una persona que va conduciendo en dirección contraria y pone la radio. En ese momento escucha -Atención, noticia urgente de última hora, hay un kamikace en la carretera 66. Esta persona dice ... Uno no ... hay 500! ".

[La fiesta del Salvaje Oeste. Foto de: Tpape]

Pero es que el tema no queda aquí. Así como nuestras actitudes condicionan nuestro resultado, al enrocamos y parapetarnos en nuestros pensamientos, ideas y prejuicios, estamos influyendo sobre nuestro comportamiento. "Nos comportartaremos según pensamos".

De esta forma, entramos en un círculo vicioso en el que pensamos de una determinada forma y hacemos para que se cumpla la forma en la que pensamos. Si hay algún indicio que ocurre a nuestro alrededor que indique que estamos equivocados lo aniquilamos (de nuestro pensamiento) y solamente incorporamos los que refuerzan lo que pesamos (lo que nos permite reafirmarnos más en nuestra posición). Así actuaremos con más determinación para que se cumpla lo que pensamos.

Cuando anulamos muchos más hechos o ideas contrarios a nuestro pensamiento que los que nos favorecen, puede que nos provoquemos un "autoengaño", un espejismo, una realidad que sólo nosotros vemos.

Por lo tanto, y para enriquecerse personalmente, hay que liberarse de nuestros "prejuicios" y cuestionarse la realidad que percibimos. La experiencia nos ancla y no nos permite avanzar más allá de nuestros pensamientos.

Pensemos qué parte de razón tienen otras personas a las que identificamos con credibilidad cero, reflexionemos sobre nuestros pensamientos e ideas incorporando argumentos que van en contra de lo que pensamos, compartamos nuestras ideas con los demás ya que el resultado será más robusto (otros verán lo que nosotros no vemos), y ¿Por qué nosotros tenemos siempre que ser los buenos de la película? Si somos los buenos, no hay necesidad de mejorar, no hay necesidad de hacer las cosas de forma diferente, y permanecemos inmóviles alrededor de nuestro pensamiento, empleando esfuerzos en que no se desmorone nuestro castillo de naipes al que llamamos "experiencia".

Me quedo con una frase que escuché en algún curso, que dice algo así como que "los adultos lo tenemos más difícil para cambiar nuestros habitos y actitudes, porque muchas veces, esto implica desaprender lo que hemos aprendido".

Hasta otro día,

sábado, 29 de noviembre de 2008

Nuestra actitud afecta al resultado

Hace unas semanas, en un curso, nos contaron el siguiente caso:

Se realizó una selección de profesores y alumnos. A los profesores los reunieron y les dijeron que habían sido seleccionados por ser los mejores profesores y que, durante un tiempo iban a enseñar a dos grupos de alumnos. Un grupo donde se encontraban los mejores alumnos y otro donde los alumnos estaban escogidos al azar.

Después de un tiempo se analizaría si la combinación mejores profesores y alumnos, obtenía mejores resultados.

[Profesor y alumnos. Foto de: redteam]

Al cabo de unos meses, volvieron a reunir a los profesores para comentarles el resultado de la prueba y, efectivamente, se demostraba que los mejores alumnos habían aprendido más y mejor.

Realmente era lo que cabía esperar ¿no?.

¿Y si los alumnos no fueran los mejores sino alumnos escogidos al azar?. Bueno, dijeron los profesores, podría seguir siendo así porque nosotros somos los mejores profesores. 

Realmente profesores y alumnos fueron elegidos al azar.

Esta historia nos permite reflexionar sobre el hecho de que nuestra predisposición, actitud y expectativas, afectan al resultado.

A nuestro cerebro le gusta darnos la razón, y cuando nos enfrentamos a una situación, de la que esperamos un determinado desenlace, es muy probablemente que el resultado final sea precisamente éste. Entonces nos reafirmaremos en nuestra postura inicial y diremos "lo sabía, sabía que esto iba a ocurrir así". Pero, ¿Ocurrió así porque tenía que ocurrir o porque inconscientemente nos enfocamos hacia ese resultado?. A veces, ocurre esto último.

Decía Henry Ford "Si piensas que puedes o piensas que no puedes, tienes razón". Porque tu pensamiento condicionará el resultado, añado yo.

Si nuestro pensamiento nos predispone, ¿Por qué no escogemos ser más optimistas y pensamos que podemos (yes, we can!!!) en vez de construirnos muros imaginarios ("no podré", "no sabré","no aprobaré", "no... ")?.

Hasta otro día!

PD: No sé si el caso fué exactamente así. He tratado de buscarlo en internet y he llegado hasta este documento:"Teachers' expectancies:Determinant of pupils' IQ gains" donde se demuestra que las expectativas de los profesores afectan al aprendizaje.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Midiendo tu capacidad de atención

Lo que viene a continuación es un interesante experimento para medir tu capacidad de atención.

Se trata de un video donde aparecen dos equipos pasándose dos pelotas de baloncesto. Uno de los equipos lleva camisetas blancas y el otro negras.

La prueba consiste en contar el número de pases que dan solamente los miembros del equipo blanco. Es necesario prestar mucha atención, pues los miembros de ambos equipos están constantemente moviéndose. En el caso de repetir el video o pararlo, la prueba carece de validez.


Bien ¿Cuantos pases contaste?. ¿Has notado algo raro en el video?. ¿Algo realmente raro?. Si la respuesta es "no", es lo normal. Y si yo te dijera que ha pasado un gorila por delante de tus narices haciendo monerías ¿Tu que dirías?, ¿Que es imposible? ¿Que no has visto nada?. Pues vuelve a ver el video sin concentrar la atención en el equipo blanco.

Nuestro cerebro comprime la información visual, eliminando lo que considera "innecesario". Cuando miramos, nuestro cerebro interpreta la realidad y procesa aquella parte que considera relevante. Por eso, una misma realidad, puede ser percibida o interpretada de muchas maneras diferentes.

¿Que pasaría si a una persona se le prepara para que vea equipos pasando el balón y a otra para que vea el gorila? La que no ha visto el gorila ¿Creerá a la que si que lo ha visto?.

En la vida real, muchas veces no tenemos la posibilidad de ver otra vez el video para comprobar si está o no, pero lo que si que es cierto es que creemos que nuestra interpretación de la realidad es lo verdadero y no puede haber nada distinto, lo cual suele ser causa de conflictos y discusiones.

Por otro lado, y como hemos apreciado en el ejemplo, el exceso de concentración nos puede hacer perder de vista cosas realmente importantes y llamativas que están ocurriendo a nuestro alrededor y que nos pasan totalmente desapercibidas.

¿Cuantos gorilas invisibles pululan todos los días alrededor nuestro sin que los veamos?. Por cierto, y por si te interesa, la respuesta correcta era 14 pases.

¡Hasta otro día!


[@] Programa REDES: ¿Por qué nos engaña el cerebro? (I) YouTube
[@]
Programa REDES: ¿Por qué nos engaña el cerebro? (II) YouTube

domingo, 19 de octubre de 2008

El cuento del leñador

Hace unos días leí el cuento que transcribo a continuación al que se le pueden encontrar muchas similitudes y moralejas dentro del mundo empresarial.

[Through the woods. Foto de: aggielap]



El cuento del Leñador (Anónimo)
(mejor leer con la música de arriba)

En cierta ocasión, un hombre joven llegó a un campo de leñadores, ubicado en la montaña, con el propósito de obtener trabajo. Durante su primer día laboral trabajó arduamente y como resultado, taló muchos árboles. El segundo día, trabajó tanto como el primero, pero su producción, fue escasamente la mitad del primer día. Al tercer día, se propuso mejorar su producción. Golpeó con furia el hacha contra los árboles, pero los resultados fueron nulos. Al ver el capataz el escaso rendimiento del joven leñador, le preguntó:"¿Cuándo fue la última vez que afilaste tu hacha?" El joven respondió: "realmente no he tenido tiempo de hacerlo, he estado demasiado ocupado cortando árboles".

Y es que a veces corremos para ir más despacio. En multitud de ocasiones es conveniente, pararse y reflexionar sobre lo que se necesita realmente antes de lanzarse a hacer una tarea "improvisando".

¿En que consiste la productividad del cuento?: En producir más leña, diríamos todos. Esto que parece trivial, a veces se olvida y se piensa que produce más quien es más fuerte o el más rápido cortando. Esto sería así si se dieran, además de éstos, otros condicionantes que afectan a la tarea ( buenas herramientas de trabajo, adecuada recompensa por su trabajo, formación, buen ambiente de trabajo,... ).

En este caso, y nunca mejor dicho, "los árboles no nos dejan ver el bosque", la ofuscación en un detalle del problema no nos permite dar una adecuada solución. Para llegar a una solución robusta, primero hay que entender el problema, después localizar sus causas y por último implementar soluciones. No avancemos soluciones antes de comprender el problema, porque lo más probable es que sean erróneas.

Pero además de éstas ideas que se puede extraer del cuento, a mí se me ocurren otras:

  • Lo primero que se necesita para recolectar leña es un gran bosque que nos asegure suficientes árboles con el paso del tiempo: Esto hace referencia a la planificación a medio-largo plazo, a la estrategia. ¿Tiene sentido un ejercito de leñadores para producir más leña, si dentro de un año no quedará bosque?.

  • ¿Quién necesita leña?. ¿Para quién se produce?, para abastecer a unas cuantas casas de campo, a una ciudad, una fábrica de muebles ... Importante pensar en la dimensión del mercado para ajustar la producción y recursos al mercado, o intentar ajustar el mercado a nuestra producción y recursos (en este último aspecto es donde entrarían los expertos en marketing).

  • ¿Por qué no buscas otras formas de cortar la leña? ¿para qué emplean mis clientes la leña? ¿Es posible cubrir esa necesidad con otro producto?. En este caso hablamos de Innovación, no esperemos a que se dejen de utilizar las cocinas de leña para reorientar el producto, adelantemos al mercado, démosle nuevas alternativas de uso, nuevos productos para cubrir una misma necesidad, etc.
Podría seguir sacándole provecho al cuento, pero también me gustaría recibir vuestras propuestas en el apartado de comentarios. ¿Os animáis a aportar otras enseñanzas empresariales de este cuento?

Gracias y ... hasta otro día!

lunes, 14 de julio de 2008

Ya no me sorprende nada

Cuando voy conduciendo, juego a pensar cúal es la burrada más grande que pueden hacer los coches que llevo alrededor y cómo reaccionaría si la hicieran.

Para introducir, y como muchos padecemos, en la carretera, nos podemos encontrar con una fauna muy variada, entre la que destacaría:
  • Los impacientes: que te acosan incesantemente hasta que te adelantan para encontrarse en la misma situación con otro coche que va a tu misma velocidad 10 metros mas adelante .Yo los llamo... "los prisas". Cuando van detrás de tí pisándote los talones en una autovía o autopista y tardas un poco en dejarles pasar, retirándote al carril de la derecha, se ponen muy nerviosos, actúan de forma extraña, sacan el intermitente (como indicándote que se van a meter en la mediana), pitan, te hacen luces,... . Lo mejor, es siempre dejarles pasar.

  • Los primeros: que por narices han de pasar antes en cualquier rotonda, intersección o incorporación (éstos ven muchas carreras de Fórmula 1 en la tele).

  • Los listos (typical spanish): que se saltan colas de coches y se cuelan ante el más mínimo descuido. A esta especie he aprendido a ignorarla. Cuando se me colocan en paralelo para colarse, suelen actuar como si no hubieran visto la cola, así que yo me comporto como si no los hubiera visto a ellos. El otro día uno me pitó cuando descaradamente estaba invadiendo mi carril... ¿Es que no me has visto? gesticulaba... yo pasé primero ignorándolo y me dije "si que te había visto, pero... no te quería ver".

  • Los que llevan de adorno los intermitentes: de estos te puedes esperar un cambio de carril en cualquier momento. Para ellos... es evidente que el resto de los conductores conocen perfectamente su próxima maniobra, así que... ¿porqué indicarla?.

  • Los que activan el intermitente al mismo tiempo que giran el volante: lo que les da derecho a invadir tu carril instantáneamente, sin ni siquiera esperar un tiempo prudencial. Cuidado con éstos. No se te ocurra pitarles ya que encima te dirán "¿es que no me has visto poner el intermitente?". Cuando fueron a la autoescuela aprendieron la lección del cambio de carril, pero a medias.

  • Los de las motos zigzageantes, pizzeros y demás locos a dos ruedas: conocidos porque viéndolos en acción ya te asustan. El concepto izquierda y derecha quedó olvidado en barrio sesamo, aquí todo vale. Sobre éstos, mejor tenerlos cerca el menor tiempo posible, de esta forma disminuiremos la probabilidad de incidente.
En fín, ¡Qué os voy a contar! ...

[ Abrid camino!. Nuevo conductor en la carretera! Foto de: Jill Greenseth]

A través de esta extraña afición que os comentaba al principio, he conseguido no inmutarme cuando un coche se me cruza, para inesperadamente, invade mi carril, etc, etc. Muchas veces ni siquiera les pito y me digo para mis adentros "Lo sabía".

El viernes pasado, volviendo del trabajo un coche se incorporaba a una calle por la que yo circulaba. Mi instinto "aracnido" me decía que no iba a parar, ya que se trataba de un "yo primero", pero... ¡era imposible que los dos pasaramos sin chocar!. Cuando comprobé que me había visto me dije "creo que para", pero sin mucha convicción .

¡Efectivamente!. No paró hasta que advirtió lo que yo ya había diagnosticado. Que no podía ser, que no podímos compartir ese trozo de calle sin chocarnos. Pero para cuando su instintivo "yo primero" se dió cuenta que su coche no tenía el arranque de un F1, ya estaba cruzado en medio de la calle a la que se incorporaba, y por la que yo circulaba. Frené, hice un rápido movimiento de volante y lo sorteé asombrosamente.

Después de la peripecia, no pude evitar mirar por el espejo retrovisor. El otro coche, junto con su conductor estaban allí, parados. El conductor agazapado dentro del vehículo, agarrado al volante, reflexionando sobre lo cerca que habíamos estado de chocar, asimilando que no lo habíamos hecho y esperando una tremenda pitada mía.

Como en este caso, una buena forma para no llevarse sorpresas ni decepciones es pensar siempre en lo peor que puede ocurrir, en lo más desfavorable, y prepararte para ello. Si luego no es así, pues te llevas una pequeña alegría y si es así te reafirmas en pensar de esta forma.

Hace muchos años, cuando todavía era impaciente, se me estropeó mi ZX Spectrum. Lo llevé a la tienda a que me lo repararan y desde aquí lo enviaron a Madrid. En una semana lo tendría en casa, eso fué lo que me prometieron. Así estuve unos cuantos meses, yendo puntualmente semana a semana para ver si esa semana prometida era la buena. Desde entonces ni me inmuto cuando me dicen que una compra o reparación se va a retrasar. Al fin y al cabo... era lo que esperaba.

Así que cuando alguien me dice " ¿Puedes creerte que ...? " Yo siempre respondo antes de que acabe ... Me lo creo!.

Y a tí ... ¿Te pasa lo mismo?

[@] Asombroso video YouTube "todos se cruzan y nadie choca"

martes, 27 de mayo de 2008

La tecnología nos atonta.

Cada vez tenemos más soluciones tecnológicas que nos ayudan en nuestra vida cotidiana. Pero llega un momento en que lo que empieza como ayuda se convierte en dependencia.

Pongamos algunos ejemplos:

El móvil:

El teléfono móvil es un gran invento que nos permite hablar con una persona en cualquier momento y lugar. Posibilita a sus usuarios estar permanentemente disponibles y localizables.

[SMS. Foto de: Steve Webel]

Hace unos años, cuando se quedaba en un lugar de la ciudad con amigos, simplemente se quedaba a una hora y… al final... todos aparecían. Y los que no lo hacían sabían que había una especie de pacto no escrito con un tiempo máximo de espera.

Ahora, se emplea una llamada de móvil para quedar. Otra cuando nos dirigimos hacia el lugar para avisar que nos retrasaremos ligeramente. Otra más cuando estamos a una manzana del lugar de encuentro porque no recordamos muy bien donde habíamos quedado. Y por último, llamamos al rezagado para ver por donde va…. En definitiva… lo que antes se solventaba con una llamada telefónica , ahora puede traducirse en varias llamadas y sms’s.

Y es que hay gente que no sabe salir a la calle sin móvil… O no puede aguantarse el emplearlo a todas horas (toques, sms’s, llamadas, …).

Los sistemas de ayuda a la navegación: GPS’s

Los GPS’s en los coches parece que se han convertido en una herramienta imprescindible. Hasta el punto que si la calle no aparece en la cartografía digital del navegador GPS puede cundir el pánico.

Yo prefiero el método tradicional, en sus dos versiones: la masculina, mediante el método de prueba y error (sólo preguntar cuando no hay más remedio) o la femenina, consistente preguntar donde está la calle a uno o varios peatones hasta localizarla.

La calculadora:

Otro ejemplo menos reciente, pero que nos da una idea de la cantidad de cosas que vamos delegando en nuestros gadgets y aparatos tecnológicos. Las calculadoras.

Recuerdo cuando era pequeño ir a la panadería. Al realizar la compra, el panadero te hacía las cuentas de cabeza o sobre un papel.

Ahora somos dependientes de las calculadoras para hacer la más mínima operación. Es probable que tengamos dificultades no solamente para realizar una raiz cuadrada, sino que estoy convencido que mucha gente tendría que pensar un buen rato para resolver una división sobre papel.

Y en el futuro ….

Cuando en internet tengamos la Web 3.0 (internet semántica), donde dispondremos de verdaderos asesores personales basados en inteligencia artificial, ¿haremos algo por nosotros mismos, o estaremos permanentemente interrogando a la red-oráculo sobre cual es la mejor opción?.

Hace dos décadas las páginas web no existían, los móviles empezaban a aparecer, del GPS ni hablemos, y, asombrosamente, sobrevivíamos. Ahora somos cada vez más.... Tecnodependientes.

¿Que opinas?

Hasta otro día,

domingo, 5 de agosto de 2007

¿Es un Equipo? (Ejemplo McLaren)

Otro domingo sentado delante de la televisión viendo el Gran Premio de Hungría de Fórmula 1. Como ya conocemos con victoria para Hamilton y polémica, mucha polémica en torno a las maniobras de Alonso, Hamilton, el "equipo McLanren", la FIA, ....

Es precisamente sobre el concepto de equipo sobre el que me gustaría reflexionar, porque yo creo que McLaren tiene poco de equipo.



Después de consultarlo en la Wikipedia, adjunto incluyo la definición de equipo para que vosotros mismos juzguéis:

"Un equipo comprende a cualquier grupo de personas o animales unidos con un objetivo común"

Este definición ha confirmado mis sospechas ... porque aquí hay muchos objetivos y no son precisamente comunes. Para McLaren su objetivo sería que su marca fuera la ganadora del campeonato de constructores, para Hamilton ganar el mundial, para Alonso ídem, para los patrocinadores maximizar el beneficio obtenido a través de la publicidad. Curiosamente los objetivos de los dos pilotos son contrapuestos en el sentido de que no pueden ocurrir simultáneamente.

Así que ... un equipo, un verdadero equipo, ha de tener un objetivo común. En un equipo de fútbol el objetivo común es ganar al contrario o ganar un campeonato, en una empresa viene determinada por los objetivos o la estrategia empresarial que ha de ser común a todos sus miembros. Si esto no es así ... como mínimo no se optimizarán los esfuerzos.

Pero además de este hecho, me he dado cuenta lo maleable que es la realidad. Ambos pilotos piensan que el que ha obrado mal ha sido el otro, pero no sólamente los pilotos sino también la prensa de cada país, que apoya a su piloto. Esto me ha recordado a la entrada que escribí hace algún tiempo "la verdad verdadera".

Cuando en el esclarecimiento de la verdad se entremezclan otro tipo de intereses, como pueden ser los económicos, ... es posible que la verdad oficial no coincida con la real.

Por mucho que se esfuercen en McLaren en asegurar que sus pilotos son tratados igualmente, a mi me parece que Hamilton es más igual que Alonso, y a continuación os explico por qué pienso así:
Para mi, la pregunta a realizarse sería esta: Desde el punto de vista del negocio e ingresos que genera la Formula 1 y su entorno (audiencia, anunciantes, patrocinadores, prensa, ...) ¿Quién interesa más que gane? ¿Cuantos clientes nuevos ganará Vodafone en su área de influencia explotando la imagen de Hamilton? ¿más o menos que si lo hiciera con la imagen de Alonso? ... Es posible que la respuesta de esta pregunta tenga algo que ver con lo que está pasando.


Hasta otro día!

viernes, 8 de junio de 2007

¡ Que lo urgente no te impida hacer lo importante !

Estamos acostumbrados a la inmediatez, "lo queremos todo y lo queremos ya". Vivimos en un mundo frenético donde muchas veces nos cuesta seguir el ritmo que se nos impone. Nos llueven las peticiones, que por otro lado son muy importantes, y éstas se categorizan a partir de urgente ... muy urgente ... para ya ... para ayer !

Cuando no podemos realizar todas las tareas que tenemos pendientes nos preguntamos ¿ Como reparto mi tiempo finito ?

No es una tarea banal y si no lo hacemos cuidadosamente es posible que nos dejemos llevar por el curso de los acontecimientos y seamos atrapados por una interminable cola de tareas urgentes.

Y es que además, el tiempo previsto para realizar una tarea normalemente se queda corto. Se cumple la famosa ley de Murphy que dice que "todo lleva más tiempo que el esperado"

Lo que viene a continuación es una breve reseña del análisis que realiza Stephen Covey en su libro "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva". En un apartado de este libro se hace una clasificación las tareas y actos que realizamos en nuestro trabajo, pero también es aplicable a nuestra vida personal.

A cada tarea, asunto o tema se puede asignar a un cuadrante en relación a su importancia y urgencia, según el cuadro que viene a continuación:

Lo importante: tiene que ver con los resultados. Realiza aportación a nuestra misión, valores y metas.

Lo urgente: es aquello que no puede esperar y se ha de realizar en ese momento .Reclama nuestra atención. Es ... Ahora !!.

Como podréis observar el cuadrante ideal sería el 2. En éste se analiza todo con cierta perspectiva, se planifica, se realizan acciones preventivas destinadas a minimizar las crisis. El cuadrante 1 es muy agotador y conviene minimizarlo. Los cuadrantes 3 y 4 no aportan nada, por lo que habría que tratar de restarles tiempo para dedicarlo al 2. Para que esto se pueda conseguir hay que elegir las tareas en las que nos queremos centrar y, aprender a decir “no” a algunas actividades o tareas que se encuentren en cuadrantes poco enriquecedores.

[Bombero en cuadrante 1 y fotógrafo en 2. Foto de Hugo*]

Pero ... ¿Que pasa cuando todas las peticiones que recibimos son “para ayer”, y antes de que podamos acabar una nos entran dos ?.

Yo confieso que pertenezco a este club. Me muevo en la columna de lo urgente (importante o no) y como no puedo salir de aquí al final todo se convierte en urgente y ... en ese momento es cuando lo realizo.

Y tu, ¿En que cuadrante te encuentras?

Hasta otro día,

[@] Artículo pdf " Horas de 65 minutos"
[@] Artículo pdf revista Emprendedores "Exprime tu tiempo"
[@] Resumen libro "Los 7 habitos de la gente altamente efectiva"
[@] Presentación power point " Improving productivity through self management"

domingo, 22 de abril de 2007

La verdad verdadera

Imaginemos cuatro personas, que llamaremos (A,B,C,D). Supongamos que esas cuatro personas, que no se conocen, quedan a una determinada hora, pongamos las 8:30. Ahora analicemos la hora de llegada de cada una de ellas:

  • A la persona A no le gusta llegar nunca tarde. Fue muy previsora y llegó con 10 minutos de antelación, es decir a las 8:20.
  • A la persona B no le gusta esperar ni hacer esperar, por eso se organizó para llegar un minuto justo antes de la hora prevista 8:29.
  • La persona C es de esas que siempre le faltan 10 minutos, por ello y para mantener esta regla llegó 10 minutos tarde 8:40.
  • La persona D no domina el tema de las citas, es su asignatura pendiente, llega cuando puede y ... si están bien, si no ... pues también. Suficiente lío tiene ya con sus horarios como para también ajustarse a los de otros. De esta forma nuestro amigo D llegó a las 9:05 (llamémosle atasco).

¿Cual es la verdad para cada una de estas personas?

  • Persona A: cumplí y el resto son unos impuntuales. De la persona D ni hablemos. Es un $&##** y no quiero saber nada de él en toda mi vida.
  • Persona B: llegué a mi hora. hubo un incauto que llegó antes de tiempo - nunca se ha de llegar antes de tiempo a las citas, me lo dice la experiencia - . Las otras dos personas tampoco me convencen mucho ya que llegaron tarde. A mi modo de parecer son poco formales.
  • Persona C: LLegué más o menos a mi hora, según lo previsto, vamos dentro de la media. Todavía tuvimos que esperar a uno que llegó a las 9:05 o sea que ... bien, correcto.
  • Persona D: Llegué y cuando lo hice estaban todos así que ... no tuve que esperar, menos mal. Con lo liado que iba ese día sólo hubiera faltado tener que esperar a alguien. Tomo nota para hacerlo siempre así ... odio esperar a nadie!.

[Foto de FlickrJunkie]

De todas estas realidades. ¿Cual es la verdad verdadera?. ¿Crees que se pondrían de acuerdo a la hora de opinar sobre su llegada y la de los demás? ¿ Se crearán prejucios en cada uno de ellos en función de la hora de llegada de los demás?.

Esta situación está bastante simplificada pero es un ejemplo de lo que nos ocurre todos los días. Hacemos una interpretación de la realidad y muchas veces ante un mismo hecho es dificil que nos pongamos todos de acuerdo. Es más, es muy posible que haya tantas "verdades" como personas. Y si además conocemos a las personas con las que estamos hablando, además en nuestra verdad incluiremos prejuicios hacia esa persona/personas (esta persona es de confianza, es un alocado, es conservador, ...) con lo que puede llegar a ser una misión imposible que todos los involucrados veamos un hecho de la misma forma.

Deberíamos de pensar que la verdad tiene muchas caras, que es redonda y no alcanzamos a verla y comprenderla en toda su dimensión. De esta forma solicitaríamos a otras personas cómo ven ellos la realidad para analizar más partes de estas caras que no vemos y comprenderla mejor.

Sin embargo, hay personas que son auténticos maestros en retorcer, distorsionar y girar la realidad para que se ajuste a sus intereses. Otros, sin embargo, hacen esto mismo pero sin darse cuenta debido a los prejuicios creados (de esta persona no me creo nada, no me ofrece credibilidad o ... en el otro extremo si lo dice esta persona es que debe de ser verdad), pero ... ¿Como descubrir quien lo hace intencionadamente y quien no ?

Es un tema complejo como lo es el mundo analógico donde vivimos (donde algunos ven una película mala, otros ven una obra de arte. A unos nos gusta la playa, a otros la montaña. Unos disfrutan madrugando... otros lo detestan).

Así que ... después de todo ... creo que deberíamos de hablar de nuestra interpretación de la verdad y no de "la verdad", "la realidad" o "la razón".

Hasta otro día!